Bajo este nombre anglófono, se denomina a la actividad de “andar enérgicamente”.

Según tengo entendido, esta práctica la pusieron de moda en los años 80, el ex-presidente ruso Nobel de la Paz, Mijail Gorbachov y su esposa Raisa.

Por lo visto les resultaba pesado y casi imposible correr, pero si podían andar a una velocidad ciertamente rápida… y con energía.

Yo estuve corriendo un tiempo, ¡y me encantaba!

Me despejaba mucho poder tener tiempo para pensar en mis cosas, proyectos, viajes, hijas… a la vez que me alentaba mucho el hecho de saber que podía ir mejorando mis tiempos, y distancias.

Pero mi espalda me empezó a dar toque, mi L5 (quinta lumbar) desgastada de tanta Danza, ¡no me dejaba seguir!.

¡Adiós a mi carrera como “Maratoniana” antes de empezarla!.

¿Qué podía hacer?

La espalda había dicho basta, pero ¿ y si en vez de correr, intentara andar a paso ligero, casi corriendo, pero sin necesidad de saltar a cada paso para avanzar?

¿Sería lo mismo?

Bien, tras mi decepción, empecé a andar… cada vez a un ritmo más acelerado, un ritmo cómodo que me dejaba ir correctamente posicionada, con el cuerpo erguido, abdomen contraido ligeramente, balanceando los brazos y hombros suavemente y a un ritmo constante…

¡Voilá! ¡Ahí lo tenía!

Un ejercicio seguro y eficaz.

El Power Walking es un ejercicio idela para personas como yo, que no pueden correr, no quieren o simplemente su nivel de Fitness es bajo.

Sus beneficios saltan a la vista.

Y no lo digo yo, sino “La Fundación Española del Corazón”, que considera que el Power Walking disminuye la tensión arterial, contribuye a bajar los niveles de colesterol en sangre, mejora el sistema inmunitario, y ayuda a controlar los niveles de azúcar.

Además relaja y nos mantiene de mejor humor.

Y por lo que he comprobado, resulta tan efectivo para mantener mi peso a raya, como lo era correr.

Entonces, ¿cuál es el beneficio de correr?

Bien, sencillamente que vas más rápido.

En cualquier caso siempre será mejor pasear, andar, correr… siempre irás más rápido, que si permaneces sentado.

¡Tú decides!